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Cómo detectar un neumático falso

España pierde, cada año, cerca de 450 millones por culpa de las falsificaciones de neumáticos. El dato, ofrecido hace unas semanas por la Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO), ha caído como un jarro de agua fría sobre el sector que, a pesar de la profesionalidad de la mayoría de sus actores, aún arrastra este tipo de prácticas ilícitas y extremadamente dañinas para su imagen.

Ante este alarmante dato, Kumho Tyre ha querido "dar la voz de alarma sobre el uso de estas cubiertas que no cuentan ni con la homologación ni con controles de calidad necesarios" y que, por ello, ponen en peligro la seguridad de los usuarios de la vía. En este sentido, su director Comercial y de Marketing de Kumho Tyre, Luis Hernández, ha incidido en que "los neumáticos falsificados son un peligro para los conductores que los equipan y para el resto de vehículos, ya que no cuentan con una calidad mínima que certifique una conducción apta". Conscientes del problema que suponen, desde la filial española se han dado una serie de indicaciones mediante las que se pueden detectar la legalidad de las cubiertas.

Según explican, existe una certificación que identifica a aquellos productos que disponen de autorización para usarse en Europa: la homologación ECE. Este marcaje, situado en el flanco del neumático con la letra E seguida de un número que representa al país europeo de fabricación, se complementa con una combinación de números y la letra S para indicar que se ajusta a la normativa europea de ruidos.

Además, recuerdan que "los neumáticos deben responder a las exigencias de la directiva europea REACH (Registration, Evaluation, Authorisation and restriction of CHemicals) que tiene en cuenta la certificación sobre productos químicos y establece la prohibición del uso de aceites poliaromáticos en su composición". De no ser así, en este caso el responsable será el importador y no el fabricante de neumáticos.

Sin embargo, desde la compañía no se conforman con estas advertencias y hace un año que decidieron ir un paso más allá con la incorporación de una tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID) en la gestión de todos sus productos acabados y semiacabados. Gracias a este sistema, todos los neumáticos de Kumho integran un chip que certifica que son aptos para su uso legal y que sus prestaciones y etiquetado son válidos. Por otro lado, este sensor permite seguir la trazabilidad de la cubierta, realizando una monitorización que comienza en su fabricación y termina cuando ha sido entregada.

"El fenómeno de los neumáticos falsificados puede parecer nuevo, pero es una práctica ilegal que lleva practicándose varios años", explican desde la marca y hacen referencia al escándalo que se produjo en 2014 cuando la firma Pegasus Advanta descubrió que uno de sus modelos había sido puesto en circulación de manera ilícita por una fábrica china con la que la había dejado de trabajar tiempo atrás.

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