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Neumáticos Alumbreros, punto de venta perteneciente a Bridgestone Partner

“Elegir Bridgestone es elegir cercanía”

La relación entre el Grupo Bridgestone y los hermanos Alumbreros se remonta a hace más de 15 años. Aunque antes tenían relación comercial con la marca, no fue hasta el año 2000 cuando entraron a formar parte de lo que en aquel momento se conocía como AgriPoint. La elección no pudo ser más acertada.

La autovía que lleva a Andalucía desde el centro del país está prácticamente desierta. Es verano pero la Operación Salida brilla, de momento, por su ausencia. Aún no hay millones de españoles iniciando sus viajes de vacaciones, sólo kilómetros y kilómetros de tierras que piden agua para poder ser cosechadas pronto. Es, probablemente, el único día nublado del principio del estío, pero no se decide a llover. Se agradece el viento de cara aunque por momentos se convierte en sospechoso de una posible mañana desapacible.

Antes de caer el mediodía aparece, al fin, el desvío que lleva al municipio de Almagro, sede del festival de teatro clásico. No es, sin embargo, momento para representaciones, así que torcemos en dirección contraria y ponemos rumbo a la vecina localidad de Membrilla.
Allí nos esperan Pedro y Romualdo Alumbreros, responsables de Neumáticos Alumbreros, punto de venta perteneciente a Bridgestone Partner y especializado en servicios agrícolas. Situado en la carretera que une Manzanares con La Solana, la ubicación no puede ser más propicia, lugar de paso para muchos vecinos y algún que otro forastero.

Pedro y Romualdo Alumbreros eran dos chavales cuando su padre decidió abrir un taller para ellos. Corría el otoño de 1980 y aún formaba parte de la sociedad el tercero de los hermanos Alumbreros, que más tarde decidiría dedicarse a otros menesteres.

Los inicios se produjeron muy cerca del lugar en el que nos encontramos, “al otro lado de la carretera”, pero no fue hasta 1993 cuando abrieron por primera vez el portón de estas amplias -e impolutas- instalaciones. Construyeron el taller desde cero en base a las necesidades de aquel momento y lo han ido adaptando a lo largo de este tiempo, incorporando en el año 2006 la nave que hoy hace las veces de almacén.

Aunque tradicionalmente han estado siempre tres personas, la segunda generación viene pisando fuerte y el hijo de Romualdo se ha incorporado a la plantilla este año tras terminar un módulo de electromecánica. Además de los dos hermanos Alumbreros, completa el equipo Pedro Miguel, que lleva cuatro años con ellos y tiene aparcado un ‘escarabajo’ azul eléctrico a la entrada del taller. Ventajas de ser un apasionado de los coches.

Nada más entrar a las instalaciones destaca, por encima de todo, la limpieza de suelo, paredes y techo. Los casi 3.000 metros cuadrados de extensión están ordenados e impecables; la maquinaria, -de última generación y renovada con frecuencia- ocupa su lugar sin estorbar el paso de trabajadores, visitantes ni clientes y los vehículos, una vez puestos a punto, esperan en la explanada delantera a ser recogidos. El cuidado por los detalles es tal que, incluso, han incorporado una lavadora de neumáticos de turismo para trabajar sobre limpio. “Lavar los neumáticos de turismo ha cambiado radicalmente la percepción de los clientes que ahora, más que nunca, ven la calidad que ofrecemos”, explica Pedro Alumbreros. Un servicio que, todo sea dicho de paso, ofrecen de forma gratuita. “No escatimamos medios en comprar máquinas que sean interesantes y nos aporten un valor de calidad añadido”, añade.

El reportaje completo puede leerse completa en el número 28 de Cuadernos de Neumáticos y Mecánica Rápida.

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